Los profesores, figuras clave en el futuro artesano

Los profesores, figuras clave en el futuro artesano

Los artesanos del mañana o mejor dicho su aparición, dependen en buena medida de los profesores que tengan. Enseñar actualmente es lo que se dice un gran desafío y cómo lo enfoque el profesor puede influir en buena medida a los niños y los jóvenes. Los maestros eso sí, no están solos, porque hay editoriales especializadas en realizar libros para ellos. Ediciones Aljibe, es de las que más saben en este terreno, pues editan multitud de obras de gran utilidad centradas en el profesorado para guiarles y darles ideas a la hora de enseñar.

Los tiempos avanzan y los profesores no solo deben limitarse a enseñar, pues también es importante que se dediquen a abrir sus miras a nuevos métodos que pueden potenciar la creatividad del alumnado. Enseñar actualmente es también crear, ir inventando, salirse el guión establecido, probando nuevas formas que puedan favorecer las ganas de hacer e imaginar.

La enseñanza actualmente no podemos concebirla como solo transmitir lo aprendido a los niños o jóvenes. Ahora es muchas más cosas, como crear o inventar. Estamos ante un oficio que tiene que abrir a los niños la puerta de algo tan importante como es la creatividad. Principalmente, no ponerle impedimentos a la hora de que juegue, innove y especialmente disfrute con sus trabajos manuales.

¿Qué debe enseñar un profesor?

Se habla de que el profesor de invitar a experimentar, crear y recrear todas las formas que combinen el saber y el hacer, el pensar y el actuar, algo que los niños pueden poner en marcha, pues es una cualidad de lo más importante para cualquier actividad artesanal.

El compromiso con lo que se hace, es algo fundamental a la hora de transmitir, que además también puede aproximar a los alumnos con los que trabaja y que por qué no decirlo hace que proyectemos la humanidad que siempre plasma el arte del ser humano.

Cuando se desarrolla la artesanía un grado elevado, se supera la actividad de carácter mecánico, permitiendo sentir de forma plana lo que se hace y así poder pensar en ello con la debida profundidad.

La práctica ayuda a que se mejore y llega ser artesanía cuando tanto la información como la acción pasan a ser conocimiento Todo esto ayuda a que las personas aumenten en su habilidad.

Los desafíos en cualquier clase de proceso de formación es que los profesores con su experiencia ayuden a que los alumnos vivan esas experiencias, algo importante, pero que lo es aún más para que aparezcan artesanos, esos que sepan abrirse a lo que ocurre y aceptar lo inesperado.

La enseñanza en los oficios necesita una serie de transmisiones concretas, donde se producen situaciones creadas especialmente para que los que se forman puedan ir apropiándose de todo lo que es transmitido.

En el recorrido que tiene el completar la debida práctica lo profesores tienen que ir aprendiendo progresivamente el oficio de enseñar y el aprendizaje que sin duda remite a una capacidad a un saber, todo ello con el debido compromiso o la confianza, así como ese saber estar, que pertenecen por derecho propio a un trabajo que tiene la magia de transmitir conocimientos a otras personas.

Las capacidades técnicas, para poder ejercer realmente un oficio como este y ayudar a descubrir sus posibilidades, para ello es necesario contar con habilidades sociales, pues debe tener un compromiso con lo que se puede hacer y confiar, tanto en las instituciones como en sus propios alumnos.

Quizá podemos pensar, que el tiempo de los artesanos ha terminado y que la tecnología ahora todo lo puede, pero realmente estamos en un periodo donde se aprecian toda clase de arte donde las personas ponen todo su saber estar.

Esto hace que realmente el talento siga siendo buscado y que tenga siempre que ser potenciado en cuanto se detecte. El profesor y la familia en este sentido tiene bastante que decir para que los artesanos de calidad puedan aparecer y seguir maravillándonos como en toda la historia.

Así que ya sabes, si pensabas que los artesanos o el profesorado para estos estaba de capa caída, nada más lejos de la realidad, puesto que ahora más que nunca, se pone en valor las creaciones originales, algo por lo que siempre merece apostar, pues lo genuino en los tiempos de las máquinas tiene un mérito de lo más especial.