Gordita y guapa

Gordita y guapa

¿Conocéis ese programa de Tele 5 donde se supone que vas hecha/o un adefesio y te ponen monísima/o en menos que canta un gallo? “Cámbiame” creo que se llama. Pues bien, yo quiero eso pero de verdad de la buena, no como en el programa de marras, por eso he contactado con martasanmiguel.net que es una personal shopper que me han recomendado ya en varios círculos como una de las mejores de Madrid.

No es que yo ahora me vaya a quejar de aspecto porque hay gente mucho peor que yo. Pero últimamente he engorado un poco y no sé cómo sacarme partido, me veo mal con todo y necesito un artista del estilismo que me ayude a verme bien.

Hay personas que piensan que todo esto es muy frívolo, que no es necesario, y que sólo es un lujo creado para que unas cuantas pijas lo gasten pero, en mi opinión, no es así.

Llevo toda mi vida siendo una chica más bien delgada. Mi peso, como mucho, ha rondado los 58 o 60 kilos midiendo 165cm, es decir, que estaba bien, en mi peso ideal, pero de un tiempo a esta parte he engordado quince kilos y no hay manera de bajar los 75. He intentado todo, dietas sanas, dietas milagro, dietas hipocalóricas, etc… pero no hay manera, no adelgazo, y la verdad es que empiezo a estar cansada de comerme la cabeza para no conseguir nada. Al final, si sigo haciendo el tonto, lo único que voy a conseguir es caer enferma.

Si una persona engorda un poco no es como para montar un drama. Peso 75 kilos, sí, estoy rellenita, pero no tengo problemas de salud y tampoco estamos hablando de un peso excesivo que deba preocupar a mi médico así que ¿y qué si estoy ahora más gorda que cuando tenía 20 años? También es normal ¿no?

Ahora bien, una cosa es engordar un poco y otra es no verse bien frente al espejo. Cuando alguien es consciente de que ha engordado pero sabe cómo sacarse partido, al final puede resultar siendo una gordita graciosa, resultona, y muy guapa, pero cuando estás acostumbrada a lucir un tipo de ropa porque siempre has sido delgadita y ahora esa misa ropa te queda fatal (no por talla, sino porque no te sienta bien) puede que te colapses, que no sepas qué ponerte y que te sientas mal contigo misma.

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Lo importante: sentirte bien contigo misma

Es como un círculo vicioso: engordas, el estilo de ropa que llevabas antes ya no te queda bien pero no conoces otro porque siempre has llevado el mismo, no consigues adelgazar por lo que cuando te miras al espejo te entran ganas de llorar y, al final, puedes llegar a hacer tonterías con tal de verte bien, lo cual no es nada bueno.

Una personal shopper puede ser la respuesta a nuestras plegarias porque, si es bueno o buena, conseguirá sacarnos provecho, encontrará el estilo que nos sienta bien y hará que nos veamos guapas en el reflejo. No es que haga magia, no va a hacernos adelgazas 20 kilos de un plumazo, pero nos ayudará a vernos bien y sentirnos mejor.

Aún no he podido descubrir como cambiará mi vida tras quedar con Marta San Miguel pero cuando  tenga todo listo os contaré cómo me ha ido todo ¿de acuerdo? Así podréis decidir por vosotras mismas si merece la pena o no. Estad atentas a las próximas semanas en nuestro blog favorito y os sorprenderé con un post sobre los resultados de mi nuevo yo.