Stocks para ferias y mercados ambulantes

Stocks para ferias y mercados ambulantes

Soy vendedor ambulante en mercadillos, ferias o en cualquier otro evento de este tipo que se organice en mi comunidad e incluso en las comunidades aledañas. Llevo confiando desde hace mucho tiempo para la compra de mis diferentes y variados productos en Liquistocks, una empresa ubicada en Alicante especializada en la venta de liquidaciones de stocks al por mayor procedentes de juzgados mercantiles, liquidaciones concursales, aduanas, subastas, embargos, cierres de empresas, fábricas y almacenes.

Debo reconocer que pocos mayoristas ofrecen lotes de productos nuevos de primera calidad por ese precio en el mercado actual. Por ello, y en los tiempos que corren, ¡no viene mal esta clase de propuestas! Ser vendedor ambulante es un trabajo difícil en todos los sentidos, tanto física como mentalmente. Pues, debes madrugar un mogollón, acostarte súper tardísimo y siempre estás con la manta en el hombro en la carretera lejos de los tuyos y de tu casa. Estás expuesto además y casi sin protección alguna a la intemperie a lo largo del año: calor, frío, viento, lluvia, nieve… Ésos son detalles a tomar en cuenta por si te viniera a la mente –como posible “solución” para combatir la crisis– crear tu propio empleo haciéndote comerciante ambulante.

Cualidades que debes tener para ser un buen vendedor ambulante

Ser un buen comerciante no es tan fácil y sencillo como lo parece a primera vista. Pues, aparte de tener una buena salud física y mental, un buen vendedor tiene que tener don de gente y mucha labia. Además, tiene que conocer a la perfección las distintas características del producto que vende para no quedarse en blanco por si surgiera una pregunta o duda por parte del hipotético cliente a la cual él no supiera contestar. Otra de las cualidades propias a un excelente vendedor es su fina psicología y su buena observación del cliente. Éste es, en efecto, capaz en el acto de reconocer a un cliente interesado, de acercarse a él y de activar su interés para concluir con la venta de su artículo o producto. ¡No todo el mundo es capaz de semejante prodigio!

Paradójicamente, no por ello el vendedor menosprecia al cliente, sino todo lo contrario. Es capaz, efectivamente, y con suma paciencia de ponerse en la piel del “otro” y, por ello, ante un cliente que desconozca totalmente el producto, no le molestará en absoluto tomarse el tiempo para explicarle detenidamente de qué se trata y poder llegar así a un entendimiento. ¡Un buen vendedor ambulante, de hecho, no vendería nunca un producto en el que no tiene fe! Por fin, éste es siempre quien debe llevar el control de la situación: con serenidad, aun estando frente a un cliente recalcitrante, malhumorado o mal informado, éste no obstante le explicará con calma, seguridad y mirándole a los ojos en qué consiste y cuáles son las características de su producto. Como lo podéis ver, ¡no es para nada simple ser un buen vendedor ambulante!

Sin embargo, yo por nada en el mundo cambiaría de oficio. Me gusta con locura mi trabajo, el contacto tan cercano que tengo con los clientes, con algunos de ellos he incluso establecido profundos y sinceros lazos de amistad. Además, me encanta conocer siempre a gente nueva, “afincarme” un día a la semana en lugares concretos sin residir nunca en ellos, me apasiona viajar siempre y descubrir pueblos o ciudades que de no ser por sus ferias o eventos, jamás  hubiera conocido ni visto nunca en la vida.

Libre como el aire soy… Y libre quiero seguir siendo… Entonces, y a pesar de su dureza, me gusta mi trabajo y seguiré proponiendo mis artículos en los mercadillos, ferias y eventos de los pueblos de mi comunidad y demás hasta que pueda hacerlo. ¡Ojalá fuera para cien años más! De hecho, os dejo porque tengo que encargar de manera urgente a Liquistocks, unos nuevos stocks que he visto en la página web de la empresa y prepararlos, porque con el veranito y las fiestecitas que se avecinan, trabajo voy a tener y ¡bastante! Lo bueno con esta empresa alicantina es que sus stocks están siempre listos para una carga inmediata y a la disposición del comprador. Os lo aseguro. Mejor, ¡imposible!