En CulturaGal, comprendí que se puede vivir del arte

arte

Compartir este post en:

Nos pasamos media vida diciendo que ya llegará el momento perfecto para lanzarnos a lo que de verdad nos gusta, y cuando podemos hacerlo… dudamos. Cuando comencé a escribir, también dudé. Me costó aceptar la idea de que podía dedicarme a esto, y tardé en tomarme en serio mi propio trabajo. Con el tiempo, y a base de insistir, conseguí montar mi empresa de escritura, que lleva ya dos años funcionando muy bien. Aún me sorprende decirlo en voz alta, porque durante bastante tiempo no me atrevía ni a considerarlo una posibilidad real.

Mi esposo está ahora en ese punto en el que estuve yo hace años. Es ilustrador, tiene MUCHÍSIMO talento, pero SIEMPRE que lo suyo no es una profesión. Cada vez que lo dice, me acuerdo de mis propias dudas, y lo animo, porque ya pasé por ahí. Aun así, entiendo perfectamente lo que siente, porque durante mucho tiempo pensé igual.

El fin de semana pasado fuimos a la CulturaGal, en Pontevedra, que se celebró a finales de noviembre. Y no sé si fue el ambiente, la energía o ver a tanta gente mostrando lo que sabe hacer, pero aquel día nos enseñí muchas cosas.

Fue la primera vez que mi esposo vio delante de él pruebas reales de que aquello que tanto teme sí es posible: vivir del arte.

 

CulturaGal me cambió por dentro

Había ilustradores, escritores, diseñadores, gente que hace videojuegos, artesanos, editoriales pequeñas, proyectos nuevos que aún no conozco… pero todos con algo en común: estaban trabajando de lo suyo. Yo iba curiosa, como siempre, pero él iba con una mezcla de emoción y duda que ya conozco demasiado bien.

Mientras caminábamos por los pasillos, nos paramos en un stand donde un chico vendía ilustraciones de animales vestidos como si fueran personajes de películas. Era simpático, y nos contó que llevaba tres años dedicándose solo a ilustrar. Mi esposo se sorprendió y lo escuchó.

En otro stand había una chica que creaba cómics sobre situaciones cotidianas. Estaba agotada, pero feliz. Me dijo que vivía de eso desde hacía poco más de un año. Le hablé de mi esposo, y luego ella le confesó a él que eso se consiguía paso a paso, igual que cualquier otra cosa. Pero que sí, que se podóa perfectamente.

Entonces me di cuenta de que, aunque yo llevaba años diciéndole a mi esposo que sí se puede vivir del arte, quizá lo que él necesitaba era ver ejemplos de otros ilustradores que le mostraran que era una realidad. Así, quizás podía descubrir que era un sueño alcanzable.

Ese día se relajó. Por primera vez, entendió que era una posibilidad era, porque esgaba entre personas que, literalmente, estaban haciendo lo que él deseaba hacer: vivir del arte.

 

Mitos que siguen rondando y que conviene soltar cuanto antes

  • “Eso no da dinero”: Muchas personas repiten esto, pero vivir del arte es posible si constante y organizado.
  • “Es un hobby”: Tomarlo en serio y tratarlo como un trabajo cambia completamente los resultados, te lo digo yo.
  • “Está bien mientras buscas algo serio”: Esa idea hace que mucha gente no se comprometa con su arte. La constancia y la disciplina son las que permiten avanzar.
  • “Hay demasiada gente intentándolo”: Parece que todo está saturado, pero en realidad hay espacio para muchos estilos, públicos y formas de crear. La diversidad es una ventaja.
  • “No hay sitio para todos”: Cada artista puede encontrar su público. No todos buscan lo mismo, y eso permite que haya oportunidades para muchos.
  • “Para vivir del arte hay que ser conocido o tener suerte”: La mayoría de los artistas que lo logran trabajan con horarios, encargos y disciplina. No es cuestión de azar, sino de constancia y profesionalidad.
  • “Si te dedicas a lo creativo vas a estar siempre al borde de la ruina”: Al principio puede dar miedo mirar las cuentas, pero con organización y visión realista se puede tener estabilidad económica.

 Si empiezas a considerarlo un trabajo, en vez de un “posible” trabajo, empezarás a ver cómo las cosas empiezan a funcionar y que los resultados sos cada vez mejores. ¡Inténtalo!

 

Tu vida cambia cuando te tomas en serio lo que te gusta

Nada cambia hasta que tú decides cambiar la forma en que lo haces. Yo tardé en verme como escritora de verdad, y mi esposo está tardando en verse como ilustrador profesional, pero el día que empieza esa transformación interna, empiezas a actuar conforme a lo que quieres ser.

Cuando te ves como alguien que trabaja de lo suyo, buscas clientes de otra forma, organizas tus horarios de otro modo, te esfuerzas más en mejorar, pero sin esa angustia que te frena. Y algo que aprendí —y que él está aprendiendo ahora— es que los resultados vienen de la mano de la constancia. Cuanto más trabajas, más claro tienes que sí puedes dedicarte a esto… y mucho más consigues, de verdad.

Otra cosa que noté en CulturaGal es que nadie iba con la actitud de “yo solo estoy probando”. Todos tenían claro lo que hacían, lo decían con normalidad, y ese tipo de seguridad se contagia.

Y creo que fue justo lo que él necesitaba ver.

 

Un punto importante

Durante la visita a los stands, salió el tema del material con el que trabajan. Mientras hablábamos con un expositor, salió, y le dio a mi esposo un buen consejo, que ahora te transmito a ti.

Nos explicaron que los artistas que empiezan deberían elegir bien sus materiales desde el principio, y que no hacía falta que fueran caros, sino que fuesen esos que te ayudasen a mejorar y a trabajar de forma estable.

Artestray, por ejemplo, tienda de pintura decorativa e industrial, siempre aconseja tener buenos materiales para que tu trabajo sea más sólido y te permita avanzar con seguridad, porque eso es mucho más valioso que gastar dinero sin pensar o improvisar.

 

Consejos para artistas que recién empiezan

  • Define tu estilo y tu público: Antes de lanzarte, piensa qué tipo de arte haces y a quién quieres llegar. Esto te ayudará a dirigir tus esfuerzos y no perder tiempo intentando abarcarlo todo.
  • Usa redes sociales de manera estratégica: Publica con regularidad, muestra tu proceso creativo y no solo el resultado final. Historias, videos cortos y posts que cuenten tu día a día conectan más que una galería perfecta.
  • Interactúa con tu audiencia: Responde comentarios, agradece a quienes comparten tu trabajo y haz preguntas para generar conversación. La comunidad es clave para crecer.
  • Crea contenido que aporte valor: Comparte consejos, mini tutoriales o reflexiones sobre tu proceso. Esto te posiciona como alguien activo y cercano en tu sector.
  • Busca colaboraciones: Trabajar con otros artistas o marcas pequeñas te permite ampliar tu alcance y ganar experiencia.
  • Contacta posibles clientes: No esperes a que lleguen solos. Envía tu portfolio, participa en concursos, exposiciones y ferias. La constancia en el contacto abre puertas.
  • Aprende a organizarte: Planifica publicaciones, encargos y proyectos. La disciplina ayuda a crecer de manera constante.
  • Paciencia y constancia: Los resultados no llegan de la noche a la mañana. Cada pequeño paso cuenta y suma para construir tu carrera artística.

 

Sí: se puede vivir del arte

Sí, de verdad que sí, puedes vivir de lo que amas hacer. Si dibujas, escribes, cantas, bailas, creas… tte hago saber que DE VERDAD puede ser tu trabajo, te diga lo que te diga la gente a tu alrededor. No les hagas caso, porque todos piensan al principio que las cosas artísticas son solo vocacionales y no pueden darte de comer. Pero yo, hoy, ahora, con una empresa de escritura montada desde dos años y funcionando a mil por hora… te hago saber, te confirmo que se rquivocan.

No te prometo que sea fácil ni rápido, y te aseguro que te vas a frustrar cuando, al principio falles, cuando tardes meses en arrancar y te encuentres con esos días en los que dudes incluso de ti mismo, pero eso no significa que no valga la pena. Cada intento, incluso los errores, te van a acercar un poco más a tu meta.

Vivir de tu arte requiere que lo tomes en serio, y para eso TIENES que ser constante, organizarte muy bien y buscar mejorar un poquito más cada día. No es cuestión de suerte ni de que alguien te descubra, la mayoría de los artistas que lo logran lo hacen con esfuerzo y paciencia. Cuando trabajas así, empiezas a ver resultados y a sentir que tu esfuerzo tiene sentido.

No esperes que todo salga perfecto. Comienza con poco, aunque tu primer proyecto sea pequeño o simple. Cada paso cuenta y cada avance te acercará más a tu objetivo. Al principio puede parecer lento, incluso frustrante, pero con cada intento estás construyendo algo sólido.

No es un sueño imposible ni algo reservado a unos pocos. Tú también puedes lograrlo. Atrévete a empezar, aunque tardes en ver resultados. Aunque tropieces al principio. Cada pequeño logro, cada proyecto completado, cada cliente satisfecho te acerca a la vida que quieres.

Vivir de tu arte es posible, y requiere paciencia, trabajo y decisión, pero cuando lo consigues, es una de las experiencias más satisfactorias que existen. No dejes que el miedo te detenga. Empieza hoy, sigue intentándolo y verás que se puede.

Más vistos

Articulos relacionados