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Maestro o profesor: ¿cuál es la diferencia?

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Es la eterna pregunta. ¿Qué diferencia existe entre un maestro o un profesor? Seguro que si lo buscamos en el diccionario vienen como palabras sinónimas. Sin embargo, esto no es así. Es cierto que en el mundo del periodismo o de la propia Educación también vale. Pero no es lo mismo, yo, ya con cierta edad y experiencia, soy de esos que piensa que entre la palabra maestro y profesor hay una gran diferencia.

Pero antes de dar mi opinión subjetiva, vamos con lo objetivo. “Maestro” es una palabra que proviene del latín, en concreto del término, magister. A su vez, el vocablo magister está compuesto por el adverbio magis que siginifica “más”. Con esto nos queda que el maestro es la persona que se dedica a compartir sus conocimientos con el resto. El maestro es el que “más sabe” y destaca por trasmitir valores y virtudes.

Por su parte, profesor procede también del latín profesor, de la raíz del participio de profiteri («profesarse, declararse públicamente»), de pro y fateri («confesar»), del protoitálico *fatēo-, del protoindoeuropeo *bʰh₂to- («dicho»). Ahora bien, y comenzamos ya con la polémica y las diferencias, algunas fuentes dicen que la palabra profesor el término ‘profeta’, pero ambos vocablos no tienen nada que ver. Profeta proviene del griego ‘prophḗtēs’ (προφήτης) que significa ‘el que habla con antelación’ (en relación al don de prever lo que ha de ocurrir).

Lo de profesor procede de la época de Cristo, cuando se usaba para designar a aquellos que mostraban y confesaban públicamente (delante de los demás) sus creencias y fe al cristianismo.

Pues bien, una vez conocida la teoría, pasamos a la práctica. Y es aquí donde ya cada uno tiene que interpretar los términos basándose en su experiencia. Y para mí, tengo que reconoce que no es lo mismo un profesor que un maestro.

El maestro de los años 40

La palabra maestro es un término que se usaba en la escuela de los años 40-50 en España. Porque el maestro era esa persona que en el colegio te trasmitía, además de conocimientos, muchas otras cosas, sobre todo basado en las virtudes y en los valores. Es decir, el maestro te hablaba de los ríos, de los reyes Godos, de las capitales de los países, de las reglas básicas, pero también de otras cosas. Por ejemplo, te decía cómo te tenías que comportar con tus padres, que les debías respeto, que en la calle tenías que ayudar al prójimo. Que los abuelos, o las personas mayores, son intocables, que merecen todo el respeto. Y más cosas de este tipo.

Seguro que si hablas con personas mayores, todos tienen en su recuerdo a los que fueron sus maestros. Y sí, les ponen ese calificativo junto al don. “El maestro don Juan”, por ejemplo nos decía siempre mi abuela Patricia.

Sin embargo, la palabra profesor creo que ha perdido ese contexto. Ahora parece que un profesor solo tiene que trasmitir conocimientos y que de la Educación se ocupen los padres. Pero esto no puede ser así, entre otras cosas porque los niños y niñas pasan más tiempo en los colegios que en las casas. Por eso, ahora se deja todo en manos de los profesores y esto no puede ser así.

Y para explicar y entender mejor estas cosas, lo mejor es quedarse con esta frase. «El educador mediocre habla. El buen educador explica. El educador superior demuestra. El gran educador inspira.» La frase es de William Arthur Ward, autor de Fuentes de la fe y uno de los escritores estadounidenses más citados a la hora de encontrar frases célebres sobre la inspiración. Escribió más de 100 artículos, poemas y meditaciones, que se han publicado en revistas como Reader’s Digest, The Upper Room

Es cierto que los tiempos de la docencia han cambiado mucho. Ahora ya no se lleva (por suerte) eso de que la sangre con sangre entra. Ahora es el momento de la empatía, de entender al alumno. Ahora es el tiempo de las nuevas tecnologías, como nos indican desde Preparadores Valladolid, que son los encargados de formar a los profesores del futuro que buscan sacar una oposición para toda la vida.

Y es cierto que también creo que nos estamos pasando de la raya. Ahora los profesores han perdido ese respeto que tenían los maestros. Pero sea como sea, un aplauso por esta profesión, que siempre estará presente en nuestra vida, ya sea como profesor o como maestro.

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