Cómo disfrazarse de época medieval

Cómo disfrazarse de época medieval

Las fiestas medievales están de moda y mucha gente busca disfrazarse de la época medieval. Vamos a datos algunas ideas para que vayáis perfectos para estas fiestas, que puedes ser desde un mercado de época a una boda medieval o una fiesta de las que se suceden en tantos pueblos de nuestra geografía.

Lo básico

A la hora de disfrazarse del medievo las mujeres lo tienen más sencillo, pues con un vestido está solucionado. Estos suelen cubrir el cuello o los hombros hasta los pies.  Se puede completar con alguna clase de adorno en la cabeza, todo depende del estilo del vestido en cuestión.

En caso de que no tengamos vestidos, se puede buscar una blusa o falda o unos pantalones. Las famosas mangas anchas o de trompeta, suelen dar un aire más de nobleza que las más estrechas. Encima puede llevarse un corsé o un chaleco realizados en tela o piel por ejemplo.

En el caso de los hombres se pueden combinar varias prendas para el torso con unos simples pantalones. Existen las túnicas de manga larga o corta, que siempre suelen quedar bien.

Complementos

En el caso de los complementos los cinturones son interesantes, aquí se pueden elegir desde los más estrechos a los más anchos, todo depende del presupuesto que tengamos. Desde luego que son más agraciados los cinturones largos, máxime si dejas lo que sobre colgando o algo de lado.

Las bolsas de piel son bastante prácticas y hacen posible el llevar todas las cosas que normalmente quieres llevar contigo. Es, sin duda, un complemento que mejora el conjunto bastante.  Los adornos para llevar sobre la cabeza también son de lo más interesante, tanto gorros, como tocados o diademas. En este sentido existen muchas alternativas.  Merece la pena mencionar también los brazaletes o muñequeras, que son sencillos y baratos.

¿Algunas prendas más?

Hay que saber que los trajes medievales están hechos por capas. Dependiendo del número de capas que se tengan, más sofisticación y creíble será el propio traje. Sobre la blusa se puede añadir como decíamos una túnica o prenda de piel, lo que hace que cuenten con una armadura ligera o que sea acolchada. Las capas también merecen la pena y son un complemento que además nos puede dar calor en invierno o cuando haya bajas temperaturas.

Algo que conviene saber es que el calzado de tipo medieval cuesta bastante. Los trajes de mujer son más sencillos de llevar, pues con unas botas de piel o zapatos planos pueden valer siempre que sean discretos, viéndose poco además.

En el caso del hombre esto es más complicado, puesto que hay menos botas y aquí si que hay que intentar en caso de que no quieras comprar uno, puedes llevar zapatos con punta redondeada. Las vendas también son una opción económica, lo que puedes hacer con una tira de tela de unos 10 o 12 cm .  No descartes tampoco el vendarte tu pie al completo y ponerte encima una sandalia por ejemplo.

Si deseas adquirir ropa medieval de calidad y que te de las garantías de que vas a quedar de punta en blanco y lo más parecido a un auténtico vestido de época, hay tiendas que se encargan de este tipo de trajes. Eviltailors es una tienda medieval que se enfoca de forma especial a proporcionar trajes medievales y objetos a todas las personas que adoran el LARP, mercados de tipo medieval, recreaciones de batallas, bodas, fiestas, etc.

Lo bueno es que, al ser una empresa de tanta experiencia, sabes que lo que pidas va a ser digno de ser llevado en cualquier fiesta de este tipo.

A este respecto, lo mejor es saber a qué tipo de celebración o evento vas y según el lugar o las ganas que tengas de ir más o menos preparado, acudas a comprarte un disfraz de calidad u optar por la vía más “do it yourself”.

Daría para un estudio el saber cuál es la razón del éxito de la ropa medieval actualmente y porque tienen tanto éxito. Quizá es una época de la historia que nos gusta especialmente y donde el cine o el teatro han tenido mucha culpa de querer imitar las formas de vivir de la época.  Sea como fuere, son unas fiestas realmente divertidas y merece la pena ir a alguna, sin duda.